No voy a hablar de nadie que me haya visitado, voy a escribir sobre algo más acorde al medio en el que estamos: Internet.
Esto de los blogs está a la orden del día, pero debo de poner en duda su credibilidad. Internet es un medio democratizado y cualquier persona puede hacerse con un hueco en el universo cibernético y expresarse 'libremente'. Es por eso mismo que se puede manipular la información a nuestro antojo y dar por cierto lo que está más que manipulado.
Hace poco se ha visto el caso de Wikipedia, la cual aprecio mucho, ya que me salvo de más de un suspenso. A ciertas instituciones de gran poder no les basta con manejar cantidades importantes de dinero y, por lo tanto, manipular también leyes, gobiernos y ciudadanos, sino que acuden al medio menos creible para manejar nuestra cultura y hasta la propia actualidad. Wikipedia tardó poco en rectificar sus entradas, sin embargo, esto no siempre ocurre.
A todo el mundo no le interesa mantener su dignidad y prestigio sobre todas las cosas y se dejan manipular por una visita más y algo de notoriedad. Los blogs son los más castigados, porque están en manos de personas que empiezan desde abajo y quieren llegar a cumplir un sueño 'googleiano'.
El caso es el siguiente: Grandes empresas que poseen páginas web importantes se están dedicando a negociar con pequeños iniciados de Internet para que hablen de ellos a cambio de publicidad. Estos pobres se dejan comprar ante todas las cosas, y no les culpo. Pero en realidad lo que están haciendo una vez más es manipularnos. Ahora yo entro en un blog de un colega y veo lo bien que habla de la página tal, de la empresa cual o de un producto determinado. ¿Qué ocurre? Yo le creo a él, más que a la publicidad que sale por la televisión.
Es una técnica muy interesante, sí señor. Pero tan falsa como la propia burocracia.