‘Más vale cabrón conocido que bueno por conocer’
La experiencia nos ha enseñado que no hay tío que valga. En un principio creíamos que estaban los cabrones, los gays y luego los que son demasiado buenos, a los que les toca las tías cabronas. ¡Pero no! Son todos unos cabrones.
[Vamos a descartar aquí a los gays porque con ellos no va la historia, evidentemente, porque, que nosotras sepamos, no hemos tenido experiencias con ellos fuera de lo amistoso (menos mal)]
Pues la historia va con los que son, o creen ser, heterosexuales, que se dedican a fastidiar a toda tía que se le pase por delante con buenas intenciones. Porque eso sí, si la tía es como lo que aspiramos a ser nosotras, es decir, una cabrona, con ella pierden el culo de tal manera que no ven nada más que a esa persona, sin embargo a pesar de esto también existe la posibilidad de que le pongan los cuernos. Así que imaginaos el panorama. ¿Qué pasa? Pues que debido a esta situación no podemos hacer otra cosa que pasar de los hombres completamente, pues no hacen más que traer problemas.
Si es que después dicen que las mujeres, pero los incomprensibles son ellos. Verás:
·El cabrón: a ese se le ve venir y la tía se pierde por él en cuanto le hace la primera putada, después el pobrecillo acaba perdidamente enamorado de una tía peor que él.
·El bueno: ese sólo es bueno en apariencias, porque si le toca una tía buena después se convierte en el tío más cabrón del mundo, lo malo es que le toque una cabrona, entonces le dejará hecho polvo.
Sean como sean ambos son iguales ante cierto tipo de tía, es decir, con nosotras, como no tenemos maldad, porque no nos sale, pues se portan como unos cerdos, sean como sean, porque al principio el tío se te presenta como el más bueno del mundo y aunque tu pases de él, te insiste y te insiste, y cuando te quedas pillada por él es cuando te hace la putada.
Pero esto se acabó, porque ESTAMOS CANSADAS DE QUE NOS TOMEN EL PELO, a partir de ahora ‘la maldad por delante’ (como dice una amiga mía) y no para que pierdan el culo por nosotras, sino para que no les de tiempo ni a acercarse.