lunes, 22 de septiembre de 2008

Buscando remedio

Distrayendo mi atención con el bonito paisaje que el viaje me ofrecía, no me di cuenta de que en mi vagón estaba estallando una auténctica guerra. Todos estaban huyendo y yo me quedé perpleja, con lágrimas en los ojos, no se si por el humo o por el miedo.
Cuando reaccioné, el fuego ya me estaba abrasando, pero saqué fuerzas de mi instinto de supervivencia y corrí hacia la puerta a tiempo para saltar cuando el tren estalló en mil pedazos.
Caí en un profundo sueño...
Cuando desperté sólo veía la luz que me cegaba, sentía frío y dolor...Me sentía sola.
Cuando me recuperé, vi que había mas gente a mi alrededor y decidí unirme a ellos para pasar juntos la tormenta.
Me salvé la vida, por unos minutos, aunque ninguno sabíamos lo que nos esperaba a partir de aquel momento.

Muchas veces comencé capítulos nuevos, hoy llegó de nuevo el momento de plantearse un cambio y volver a vivir y ser feliz viviendo. Con un poco de suerte no se convertirá en un intento frustrado.
Llego la hora de borrar lo que escribí antes.

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