Mi mente corre más que el ritmo que lleva mi cuerpo, mi imaginación va más lejos de lo que la realidad puede llevarme. No se a donde voy, pero se lo que quiero, no se de que va todo esto, pero tengo claro el daño que me está haciendo.
Toco el cielo, pues alcancé la cima gracias a una escalera mecánica, no hice esfuerzos, quizá por eso, tropiezo y caigo y nunca me recupero, porque la misma piedra está ahí siempre, el vértigo al ver todo desde abajo nunca desaparece.
Un día me resigno y al día siguiente sonrío....Vaya tela con la primavera...
lunes, 24 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario