Cada día me sorprendo más con las cosas que descubro de mí misma. Cierto es que nunca acabamos de conocernos, además, negamos las cosas más negativas sobre nosotros. Una mala racha sumada a una baja autoestima puede dar lugar a la personalidad más malvada del mundo. Reconozco que siempre me creí buena persona, pero todos llevamos cierto grado de maldad con nosotros, aunque, a menudo, tratamos de negarlo, ocultarlo, provocando hasta falsedad hacia nosotros mismos.
Llevo años siguiendo un camino fabricado sobre una imagen equivocada sobre mí, creí conocerme, supuse que yo estaba destinada a ser de una manera, que se me daban bien ciertas cosas... Hasta que un día descubres que no eres lo que pensabas y que no vales para aquello que soñabas ser. Todo se derrumba y pierde el sentido, ¿por qué continuar por este camino?
Hay algo que siempre supe de mí y es mi terror a los cambios. Si alguna vez provoqué un cambio en mi vida (como este último que me ha dejado k.o.) fue por miedo a cambios mayores (como perder a ciertas personas que creí más importantes que otras). ¿Cómo cambiar, de repente, 6 años perdidos para avanzar por un camino que nisiquiera sé cual es?
Sin darme cuenta ha pasado un año de transición y aun estoy estancada en un cruce de vías sin decidirme, sin ser capaz de crear mi propio destino. Me mantengo ocupada todo el día sin poder reflexionar sobre mi situación y, ahora, las noches se hacen eternas porque todo este caos se refleja hasta el los sueños.
No es que me sienta sola, es que hasta yo misma quiero abandonarme.
martes, 31 de julio de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario