lunes, 2 de abril de 2007

De casualidad:


Fragmento de entrevista con Anthony Hopkins:

"Cuando te das de golpes contra la pared a lo largo de tu vida, te das cuenta de que algo no está bien y lo racionalizas. Cuando envejeces, enfrentas las cosas porque el tiempo se te está yendo. Mi filosofía a estas alturas es que no hay respuestas para nada. Nada tiene sentido. Para qué preocuparte si no hay respuestas en este mundo. Lo más interesante de la vida es cuando vas manejando y de repente ves un cementerio y dices 'gracias a Dios que no estoy ahí, ¿pero que estoy haciendo con mi vida mientras me llega el tiempo?', creo que de eso se trata todo".

Adoro a este hombre.

viernes, 9 de marzo de 2007

La hormiguita


Érase una vez una hormiguita que vivía en un agujerito. Ella no sabía como llegó a parar allí, pero sintió la necesidad, de repente, de salir fuera y buscar algo, no sabía el que, pero seguro que su intuición la ayudaría.
Empezó a salir del agujerito siguiendo una leve luz al fondo. Esa luz cada vez era más fuerte hasta que la cegó. Sin embargo, no tenía miedo porque sabía que era lo que tenía que hacer. Y, así, continuó hasta que, de pronto, dejó de sentir la humedad de aquel lugar y notó un calorcito muy agradable. Abrió los ojos, poco a poco, y subió la vista. Aquel era el mundo, lleno de colores, de seres increíbles y diferentes, lleno de vida. A la vez que sorprendida, estaba asustada, ya que todo lo que la rodeaba parecía ser más grande que ella, pero fue acostumbrándose y ya no tuvo tanto miedo porque todo le resultaba tan hermoso que pensó que era imposible que pudiera correr peligro. Caminó mucho con sus patitas y fue descubriendo todo ese genial mundo que había surgido de la nada, sus sentidos, sus habilidades, cosas que no sabía que pudieran existir: eran ella y ese gran lugar; increible que después de haber estado en aquel agujerillo fuese capaz de hacer todo aquello, pensó.
Pasó el día y aquel mundo empezó a apagarse. Al principio, se asustó, pero luego decidió regresar al agujero, por lo que pudiera ocurrir. Allí se escondió y descansó. Sentía frío, pero era seguro...
Y así cada día, cuando veía la luz iba a ver mundo y seguir descubriendo maravillas, pero cada noche regresaba de donde vino y recuperaba el aliento. Se sentía feliz de haber surgido, sin saber como, en aquella fantasía.

martes, 27 de febrero de 2007

Transición: Reflexiones sobre vida, felicidad...


Comienzo estas líneas sin saber de que quiero hablar... De fondo, de nuevo, Elefantes: "Sí, no, tal vez, no se...". De nuevo escucho esas canciones que me hacen emocionarme, por una voz, por unas palabras, por un ritmo especial...
Siento cierta melancolía que a veces se convierte en angustia, pero, normalmente, puedo controlarla y le saco partido al sentimiento de nostalgia... reflexiono sobre mil cosas... Me gusta mi vida, por el simple hecho de existir he de ser feliz, siento esa responsabilidad... las exigencias ya vendrán con el tiempo... Los planes de futuro nunca fueron lo mio, así que seguiré soñando como huyo a un lugar mejor, hasta que un día el sueño se cumpla y pueda hacer mi viaje, iniciar mi camino... UN NUEVO CAMINO. Mientras seguiré aprendiendo y formándome para ser la persona que siempre creí que era, siendo feliz por lo que me rodea, tan efímero como la vida misma, y también por mí, porque sentirse viva es la sensación que debería hacer feliz a todas las personas. Y sabiendo apreciar cosas que parecen tan insignificantes, pero tan impotantes en realidad, podremos exigir menos y nos costará menos alcanzar la felicidad.
No digo que no haya que ser ambiciosos en algunos casos, cada uno allá, pero no condicionemos la felicidad, la vida puede llegar a ser una autentica mierda, pero somos humanos, que podemos esperar, no se lo pongamos más difícil.